¿Quién hay detrás de Oniraxis?
Oniraxis nace de mi necesidad de crear una joyería distinta que parte de la ligereza y que no dejara marcas en la piel.
Siempre me fascinó la idea de que los objetos pudieran expresar aquello que a veces no sabemos poner en palabras. Nuestra identidad. Lo emocional. Lo simbólico.
Soy Marina Pozo Talarn, fundadora de Oniraxis, marca de joyería de autor en Sabadell (Barcelona).
El nombre Oniraxis surge de la unión de dos conceptos:
Onírico, aquello que pertenece al mundo de los sueños, lo íntimo y lo simbólico; y Axis, entendido como eje, conexión y centro.
A través del diseño digital y la impresión 3D se generan geometrías ligeras y orgánicas imposibles de conseguir mediante procesos tradicionales. Piezas que apenas pesan un gramo y que buscan acompañar el cuerpo con naturalidad.
Cada joya está diseñada y fabricada localmente en Sabadell (Barcelona), mediante una producción consciente, bajo demanda y alejada del fast fashion.
Creo en una forma distinta de entender la joyería: más emocional, más artística y más libre.
Creemos que las joyas no solo se llevan: cuentan nuestras historias.
La técnica como arte
Imprimimos en 3D porque es la única forma de materializar lo imposible.
Nuestras joyas no se tallan: se modelan digitalmente con precisión milimétrica y luego se imprimen en resina de alta calidad.
El proceso nos permite superar límites insalvables para la artesanía tradicional: estructuras huecas, sin peso, casi etéreas.
Y terminamos cada pieza a mano, para preservar el alma de lo hecho con cuidado.
Diseño con propósito
Diseñar no es solo imaginar formas. En Oniraxis trabajamos con estructuras que nacen del equilibrio matemático: superficies mínimas.
Estas formas, que existen en la naturaleza como solución óptima entre tensión y armonía, nos permiten crear piezas ligeras, envolventes y únicas.
No usamos geometrías arbitrarias. Cada curva responde a un principio estructural: una danza entre forma y función.
Colaboraciones que trascienden
En Oniraxis creemos que una joya puede ser más que un adorno: puede ser una historia. Por eso invitamos a artistas de distintos campos —ilustradores, músicos, poetas, creadoras visuales— a crear junto a nosotros. Colaboramos para tejer relatos que se encarnan en el objeto, para que el arte se lleve sobre la piel, como una prolongación del cuerpo y del imaginario.
Nuestro propósito es cruzar fronteras entre arte, moda y tecnología.
Sostenibilidad con sentido
No producimos en masa.
Elegimos materiales biocompatibles, como el titanio para los cierres de los pendientes y trabajamos bajo demanda.
Creemos en cuidar los ritmos, minimizar impacto y en reducir el residuo sin renunciar al diseño.
Menos peso, más alma.
Eso es también sostenibilidad: hacer joyas atemporales, que conecten, y que respeten el cuerpo y el entorno.