Cuando un regalo lleva tu nombre: la magia de los detalles personalizados
Hay regalos que llevan impregnados alma.
En Oniraxis siempre hemos creído que una joya, unos pendientes, un collar, si son regalados llevan implícitos un mensaje, en ellos se grabarán momentos y serán un símbolo que en cada momento que la persona que los reciba los lleve puestos, recordará a quién se los regalo.
Quizá por eso los pendientes se han convertido en uno de los regalos más significativos que existen: son íntimos, se llevan cerca del rostro, participan en la expresión y en la mirada, en definitiva en la identidad. Nos acompañan en días importantes y en el día a día, per al final construyen la memoria.
En las constelaciones antiguas, cada estrella tiene un nombre, de este modo cuando miras al cielo y ves un punto de luz sabes que tiene una historia. Por este motivo escogimos que nuestra primera colección se llamaría Ad Astra (hacía las estrellas) y cada pieza tendría el nombre de una de ellas.
Así, al regalarlos le decimos a alguien “te veo” y “quiero acompañarte”, de algún modo expresamos lo que sentimos con ellos.
Por eso, en nuestros diseños buscamos capturar esa idea de símbolos, sueños, superficies mínimas que acompañan entre vínculos.
Pendientes sin alergias: cuando el regalo cuida
Parte de esta historia nació de una herida: la alergia a los materiales baratos, la incomodidad constante, esa sensación de querer disfrutar de unos pendientes, pero que siempre acaaban causando dolor. Muchas personas sienten lo mismo y un regalo nunca debería doler.
Por eso usamos titanio biocompatible, el mismo que se utiliza en prótesis médicas. Un material noble, seguro incluso para las pieles más sensibles (más incluso que el oro que a veces hemos escuchado “solo puedo llevar este tipo de material»).
Combinado con nuestras piezas impresas en 3D y pintadas a mano, nos permite crear pendientes que no pesan, no irritan y no hieren.
Por lo que regalar una pieza de Oniraxis es regalar:
Belleza
Bienestar.
Tranquilidad.
Ligereza y la posibilidad de poder volver a vestirse sin miedo a reacciones en la piel.
La caja que también cuenta una historia
Hay un instante, justo antes de abrir un regalo, en el que todo se vuelve silencio: las manos se detienen, la respiración va más pausada y la persona que recibe el obsequio siente que hay algo especial dentro.
Queríamos que nuestras cajas fueran parte de ese momento.
Por eso las cajas que elegimos para el packaging están elaboradas con papel Kraft reciclado y grabadas una a una por nosotros.
Y, lo más bonito, es que podemos personalizarlas con el nombre de quien va a recibir el regalo.
Ese gesto pequeño, ver tu nombre grabado, escrito en madera, convierte el regalo en algo único ya que no es una simple caja. Es tu caja. Es tu universo. Es una historia que empieza con tu nombre.
Lo personalizado es una forma de querer y regalar
En Oniraxis creemos que personalizar un regalo es una manera de decirle a alguien que ha sido pensado, elegido y creado especialmente para él o ella.
Una joya puede ser: un recordatorio de un vínculo, un amuleto para un nuevo comienzo, un símbolo de fuerza, ternura o memoria, una forma de agradecer.
Y cuando se acompaña de una caja grabada, la historia se cierra: lo intangible se vuelve objeto, lo simbólico se vuelve materia y lo cotidiano se vuelve especial.